martes, 29 de julio de 2014

La llama del alma





Había una vez un rey, que a pesar de ser muy rico, era un hombre sencillo, completamente separado de sus riquezas y muy querido por su pueblo. 

Un  día, uno de sus súbditos le preguntó cómo podía tener tantas riquezas  y seguir siendo un hombre humilde. Y el  rey  ordenó a sus soldados: 

- Llévense lo  a mis depósitos reales. Denle   una lámpara y déjenle  mirar y tocar todo mi tesoro, para que pueda evaluarlo para mí, pero si  la lámpara se apaga, le dan   10 latigazos fuertes. 

Dos horas más tarde, el hombre regresó al rey con la lámpara aun ardiendo, y el rey le preguntó: 

- ¿Qué piensa usted, cuánto vale mi tesoro?

- Señor, yo estaba muy preocupado  por no dejar que se apague la lámpara que ni siquiera pode observar y evaluar  su tesoro, discúlpeme, señor -respondió el hombre. 

- Este es mi secreto, ¡Le confió el rey! Yo estoy tan ocupado en mantener  la llama de mi alma ardiendo que ni observo  estas cosas. 

"El fuego se mantendrá ardiendo en el altar continuamente; no se apagará" (Levítico 06:13).

Viernes 1 de Agosto a las 22 horas
VIGILIA DEL AVIVAMIENTO
(Con todos los obreros uniformados)
Avenida Corrientes 4070, Almagro.
Transmisión para todo el país.


Los esperamos
Pr. Ronaldo Moura

1 comentario:

  1. Es verdad, cuando nosotros desviamos nuestra atención de cuidar de nuestra salvación y la colocamos en otras cosas, como problemas, familia, etc. y dejamos que estas sean el centro de nuestra atención, hacemos que nuestra llama quede desprotegida, y así corremos el riesgo de que nuestra llama se apague.
    Esta vigilia es la oportunidad para avivar nuestra llama, la oportunidad de fijar nuestra atención en lo que realmente es más importante, la salvación.

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