viernes, 18 de octubre de 2013

Vanidad



Una mujer fue llevada de urgencia a la guardia de un hospital. Llegando, sufrió la llamada “casi muerte”, que es una situación previa al estado de coma, y en este estado, se encontró con la muerte: –

¿Qué es esto?, preguntó. ¿Morí? – No, según mis cálculos usted morirá de aquí a 43 años, 8 meses, 9 días y 16 horas.

Al volver en sí, reflexionando sobre cuánto tiempo todavía le quedaba de vida, resolvió quedarse allí mismo, en aquel hospital, y se hizo una lipoaspiración, una restauración de sus senos, una cirugía en el rostro, se corrigió la nariz, la panza, se quitó todos sus excesos, las arrugas y arregló todo lo que pudo para quedar linda y jovial.

Después de algunos días de su alta médica, al atravesar la calle, pasó un vehículo a alta velocidad y la atropelló, matándola en el momento.

Al encontrarse de nuevo con la muerte, ella preguntó, irritada: – Caramba, usted me dijo que tenía 43 años más de vida. ¿Por qué morí después de todo ese gasto en cirugías pláticas?

 Y la muerte se le acercó bien y, mirándola directamente a los ojos, respondió:

 – CRIATURA, ¡¡¡NO TE RECONOCÍ!!! ... no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2 Corintios 4:18

No hay comentarios:

Publicar un comentario