jueves, 26 de septiembre de 2013

4º Día del Ayuno de Daniel

Nacer del Espíritu Santo y el bautismo con el Espíritu Santo
 
Dos cosas distintas. Pero el bautismo en el Espíritu depende de nacer del Espíritu.

La campaña del Ayuno de Daniel tiene como objetivo atender dos puntos:

Primero, llevar a los sinceros al nuevo nacimiento. El nacimiento del Espíritu Santo.

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios (Espíritu de Dios).” Juan 1:12-13

Jesús dijo: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” Juan 3:6

Segundo, llevar a los nacidos de Dios al bautismo con el Espíritu Santo.
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos… Y fueron todos llenos del Espíritu Santo” Hechos 2:1-4

Los que fueron llenos del Espíritu Santo en el día de Pentecostés ya habían nacido de Dios.
El apóstol Pablo sólo tuvo autoridad para imponer las manos y ministrar el bautismo en el Espíritu Santo cuando tuvo certeza de que aquellos discípulos ya habían nacido de Dios. Vea el relato:

“¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan (bautismo en las aguas).

Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.” Hechos 19:2-6

¿Los que viven en el pecado pueden recibir el bautismo con el Espíritu Santo?

¿Pueden los esclavos del pecado recibir al Espíritu Santo?

¡No, no y no!

¿Cómo va a llenar Jesús de Su Espíritu a alguien a quien le gusta y vive en el pecado?

Es como si el justo apoyase a la injusticia.

Primero, ellos tienen que morir para el pecado o arrepentirse.

Segundo, tiene que clamar al Señor Jesús por la salvación.


Después de esas actitudes de fe, el Espíritu Santo, viendo la disposición y sinceridad de los candidatos, viene y realiza el milagro del nuevo nacimiento.

Vea cómo sucedió en el pasado:
“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2:37-38

Quiere decir: primero viene el arrepentimiento (nuevo nacimiento); en seguida, el don del Espíritu Santo (bautismo del Espíritu Santo).

Arrepentimiento no es remordimiento.

Arrepentimiento es reconocer el pecado, abandonarlo inmediatamente, odiarlo y huir de él.

Repito: El bautismo en el Espíritu Santo sólo sucede después del nuevo nacimiento.

¿Puede la persona sincera nacer del Espíritu y a continuación recibir el bautismo con el Espíritu Santo?

¡Claro!

Si Dios actúa, ¿quién se lo impedirá?

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