martes, 24 de enero de 2012

Vida del Mal

Cada pecado trae en sí una vida. Como espíritu inmundo, ha instigado a la tentación. Y eso con mucha insistencia.


… el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Génesis 4:7.


De hecho, el pecado no tiene dominio sobre los nacidos del Espíritu (Romanos 6:14). O sea, el espíritu del pecado no tiene poder sobre los nacidos de Dios.


Toda y cualquier obra de la carne, tales como: fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas cargan en sí los espíritus inmundos obsesionados. Estos tienen poder sobre los rebeldes, no sobre los que son de Dios. Gálatas 5:19-21.

No hay comentarios:

Publicar un comentario